martes, 27 de octubre de 2009

Spinetta en Vélez, 40 años de música


Luis Alberto Spinetta tocará el viernes 4 de diciembre en el estadio de Vélez Sarsfield repasando sus 40 años de carrera con la presencia de músicos invitados que fueron sus viejos compañeros de ruta.


Todo comenzó en el barrio del Bajo Belgrano, más precisamente en Arribeños 2853 en la casa tipo chorizo de la familia Spinetta. Allí el pequeño Luis Alberto aprendió los primeros acordes de la guitarra bajo la guía de su padre, quien fuera cantante de tangos bajo el seudónimo de Luis Omar. Luego llegarían los agitados años 60´, el riguroso Instituto San Román y por supuesto los Beatles. Precisamente en la escuela secundaria se gestaría la primera formación musical estable del Flaco, Almendra, junto con compañeros de estudios como Emilio del Guercio y Edelmiro Molinari, y Rodolfo García, un amigo unos años mayor. El cuarteto graba sus primeros simples que servían como prueba para las discográficas y poco después editan su primer LP que tenía temas como Muchacha, Ana no duerme, Plegaría para un niño dormido, entre otros, que además tenía un diseño de tapa muy original con la ilustración de un payaso llorando. El grupo consigue rápidamente popularidad y formaría parte de las tres bandas fundacionales del Rock Argentino junto a Los Gatos y Manal.

Frustrada la posibilidad de registrar una Opera-Rock, un proyecto muy ambicioso para la época y por desavenencias internas se separan aclarando que en realidad se multiplicaban por los proyectos musicales que continuarían por separado. De todos modos, dejan registrado un interesante y por momentos experimental disco doble.

Luego de un particular disco solista que para su creador fue "hecho mal a propósito" y de algún viaje iniciático por Europa y Brasil, llega el momento de Pescado Rabioso con un sonido más rockero y líricas viscerales. "Desatormentándonos" fue el primer álbum, con cambios en la formación llega un disco doble para concluir este período con el brillante "Artaud", para muchos el mejor disco de la historia del Rock Nacional.

La tercera banda de Spinetta fue Invisible que combinaba la lírica de Almendra y la potencia de Pescado Rabioso, acompañado por Pomo en batería y Machi en bajo editan tres discos en los que sobresalían elaborados arreglos. Ya como cuarteto se separan después exitosos conciertos en el Luna Park.

Un disco completamente en inglés grabado en los Estados Unidos y el genial trabajo con aires de Jazz de "A 18' del sol", más el proyecto "Banda Spinetta" con el que no llegó a registrar un álbum, fueron el anticipo del retorno de Almendra.

Después de nueve años de su separación y superando los prejuicios que podrían murmurar que la vuelta era sólo por el dinero, Almendra volvía a los escenarios. Superando las espectativas llenaron seis veces el estadio de Obras Sanitarias, en los que se registro un disco en vivo, realizaron una exitosa gira por el interior para volver a tocar en Buenos Aires. El legado de este regreso fue "El valle interior", pero la reunión no fue más de ahí.

Llegaban nuevamente los sonidos del Jazz con Spinetta Jade, una larga lista de trabajos en solitario, uno junto a Fito Paéz, nuevamente una banda junto a Los socios del desierto, para completar cerca de cuarenta discos a través de distintas formaciones.

Fuera de los flashes y de los escándalos mediáticos, su música conformó un club privado de difícil acceso pero de imposible salida, creando muy a su pesar fanáticos, cuando ni él mismo se ubica en esa condición con respecto a su obra.

En plena vigencia y no atado al pasado, demostrado esto con el Gardel de Oro recibido por "Un mañana", su último disco. Comprometido también con causas sociales, como con la Tragedia de Ecos, y siendo aún referencia obligada a las nuevas generaciones rockeras.

Con más de cuarenta años como músico profesional y con casi 60 años de vida, los cumplirá en enero del 2010, el 4 de noviembre el Flaco Spinetta nos convidará con un concierto en el que repasará toda su trayectoria convocando a los integrantes de Almedra, Pescado Rabioso, Invisible, Jade y a otros que los acompañaron en su etapa solista, un súper vuelta que se tiene merecida.



martes, 13 de octubre de 2009

Diecinueve años sin Oscar Alemán


De una infancia pobre logró brillar en la noche parisina y porteña. Fue un artista, mucho más que una genial guitarrista de Jazz.


Nació en el Chaco en 1909 en una familia de artistas, su madre era de origen Toba y su padre uruguayo de ascendencia española. Trabajaban bajo el nombre de Sexteto Moreira, el que ya integraba aún siendo niño Jorge Marcelo Alemán bailando y zapateando. Giran por la Argentina, bajando inclusive a Buenos Aires, en busca de mejores posibilidades deciden ir con sus actuaciones a Brasil, allí ocurre lo peor, su padre se suicida al enterarse de la muerte de su esposa y los hermanos que formaban parte de la compañía artística lo abandonan.


En Brasil sobrevive con pequeños trabajos, comienza tocando el cavaquinho y luego pasa a la guitarra, conoce a Gastón Bueno Lobo con quien forma el dúo Los Lobos, actúan en Buenos Aires y después salen de gira a Europa.


España sería el primer destino, ya con el dúo disuelto llega a París, allí se relaciona con lo mejor de la escena del Jazz, como con el guitarrista belga de origen gitano Djiango Reinhardt con quien forja una gran amistad y una admiración mutua, con Louis Armstong y Duke Ellington, entre otros. Josephine Baker se maravilla al verlo actuar en el Hot Club de París y lo convoca con su director artístico, recorriendo en el mundo a través de sus maratónicas giras.


El estallido de la Segunda Guerra Mundial lo trae de nuevo a Buenos Aires, rápidamente se convierte en una estrella de la noche porteña que se deleita con su virtuosismo como guitarrista, el que coloca sobre la espalda, mientras canta y baila. Tuvo distintas formaciones, la más brillante fue un quinteto que también intregró el violinista chileno Hernán Oliva, quizás la genialidad de ambos hizo que no estén mucho tiempo juntos. Poco simpazante con el Peronismo, a pesar de que tocó casi forzadamente en algunos actos políticos, fueron las décadas del 40' y 50' las de su mayor esplendor.


Su estilo musical iba mucho más halla del Jazz y del Swing, incursionando también en otros géneros, dejando destacados registros discográficos de standars como Limehouse Blues, Honeysuckler Rose, I got rhythm, entre otras, y una versión particular del tema Bésame mucho, en el que muestra su faceta de cantante.


Los años siguiente lo encuentran con menos actividad, tanto para las grabaciones como para las presentaciones en vivo, a pesar de alguna esporádica reaparición y de su trabajo como docente. Quizás el público, en especial los jóvenes, preferían a los nuevos ritmos que surgieron a partir de los años 60'.


Parte del legado se puede repasar en imágenes y testimonios de quienes lo conocieron en el interesante documental de Hernán Gaffet "Vida con swing", seleccionado y premiado en varios festivales.


Un año después de editar lo que sería su último disco "Si... otra vez!, Oscar Alemán fallecía el 14 de octubre de 1980, en la vivienda de su días finales en Maipú 359 en pleno centro porteño lo recuerda, al igual que nosotros, una placa colocada por iniciativa de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.