
Se cumplen hoy cien años del nacimiento de Django Reinhardt, uno de los mejores guitarristas de Jazz de la historia y quizás el mayor exponente del género fuera de los Estados Unidos.
Nacido como Jean Baptiste Reinhardt el 23 de enero de 1910 en Liverchies, Bélgica, en una familia gitana de artistas nómades, adoptó al violín como primer instrumento, reemplazándolo luego por la guitarra.
A los 18 años lo rozó la desgracia, un incendio en el carrotamo que compartía con su mujer afectó su mano izquierda inutilizándole dos dedos. Pudo superar esa discapacidad a través de un método único e innovador de digitación que terminó definiendo su propio estilo para ejecutar la guitarra.
Recorrió los escenarios parisinos, en ocasiones acompañando a otros músicos como el cantante Jean Sablón, hasta que en 1.934 se unió al talentoso violinista Stéphane Grapelli para conformar el Quintette du Hot Club de France, completando esta formación con dos guitarras y un contrabajo. El éxito fue inmediato en la noche bohemia de París con el sonido particular de un Jazz con inflencias de claves gitanas a toda cuerda, además obtuvo el reconociendo de artistas americanos de visita por la Ciudad Luz y compartió tablas y noches con el argentino Oscar Alemán, con el que se disputaban talento en una sana competencia.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación Nazi en Francia lo obligaron a vivir en una semi clandestinidad por su origen gitano, tocando en pequeños pueblos tratando de evitar al ejercito alemán.
Al finalizar la Guerra volvió a su dinámica habitual, visitó los Estados Unidos acompañando a la orquesta del genial pianista Duke Ellington, de regreso rearmó en París su quinteto con otros músicos y hasta buscó nuevas sonoridades a través de la guitarra eléctrica.
Con tan sólo 43 años y en plena actividad lo encontró la muerte el 16 de mayo de 1953. Queda su legado, fue el creador del Jazz francés y su estilo en la guitarra fue único e inigualable.
